La seguridad eléctrica en casa no se debe tomar a la ligera. Muchos cortocircuitos y accidentes domésticos ocurren por usar cables de baja calidad que no solo dañan las instalaciones, sino que también ponen en riesgo la vida de las familias peruanas.
Aunque no los veamos, los cables eléctricos son esenciales: alimentan cada foco, tomacorriente e interruptor que usamos a diario. Por eso, es fundamental saber reconocer un cable confiable y evitar los productos adulterados. Así, tus instalaciones funcionarán correctamente y estarán protegidas por mucho más tiempo.
Un cable eléctrico de buena calidad se fabrica siguiendo estrictos estándares nacionales e internacionales, lo que garantiza su buen desempeño y seguridad. Esta calidad no solo se nota al momento de comprarlo, sino también en su funcionamiento a largo plazo.
Para distinguir un cable confiable de uno adulterado, hay cuatro características clave que debes revisar: peso, color, acabado e interior.
Muchos cables de baja calidad están hechos con aluminio recubierto de cobre, lo que los hace más livianos. En cambio, los cables de buena calidad están compuestos por filamentos de cobre puro (100%), lo que les da un peso mayor.
Tip: compara dos cables del mismo largo y calibre. La diferencia de peso suele ser notoria.
Los cables de baja calidad suelen verse con colores más apagados o desgastados. En cambio, los cables de buena calidad tienen colores más vivos y definidos.
Dato útil: verifica que el color indicado en el empaque coincida con el del cable. Es una señal de que el producto cumple con estándares y no ha sido adulterado.
Los cables de buena calidad tienen una estructura compacta, son resistentes y presentan detalles en relieve que indican información importante como la marca, el tipo de cable y el nivel de resistencia.
En cambio, los cables adulterados suelen ser más anchos, con textura porosa y sin grabado o identificación visible. Esta falta de detalle es una señal clara de que no cumplen con los estándares necesarios.
Un cable eléctrico de buena calidad está hecho con cobre puro, lo que garantiza excelente conducción de electricidad y mayor seguridad.
Los cables falsificados suelen tener filamentos de aluminio recubierto con cobre, lo que reduce su eficiencia y aumenta el riesgo de fallas.
Cómo comprobarlo: raspa ligeramente el filamento. Si debajo aparece el color plateado del aluminio, el cable no es original.
Dato importante: también circulan imitaciones hechas con fierro, bronce o aleaciones que buscan parecer auténticas y representan un riesgo serio para tus instalaciones.
Ahora que ya conoces cómo identificar un cable eléctrico de calidad frente a uno falsificado, es importante estar alerta a ciertos detalles para evitar una mala compra.
Compra en negocios formales y autorizados: allí se garantiza que el producto corresponde a la marca y especificaciones ofrecidas. Los puntos de venta informales, sin control ni regulación, son terreno fértil para estafas y productos adulterados.
Prefiere tiendas reconocidas: Sodimac asegura que los productos que ofrece cumplen estándares de calidad en todo el proceso: fabricación, logística y venta final.
Desconfía de lo “demasiado económico”: muchas veces son imitaciones o marcas distintas que no ofrecen la misma seguridad.
Compara precios: los productos originales suelen tener precios similares entre distribuidores autorizados. Si un precio está muy por debajo, es probable que no sea auténtico.
Usar cables eléctricos de procedencia dudosa puede poner en riesgo todo tu hogar. La mala calidad y los materiales impuros provocan que los cables se sobrecalienten, llegando incluso a derretir la cubierta aislante. Esto deja expuestos los filamentos con corriente activa, lo que puede causar cortocircuitos y, en el peor de los casos, incendios difíciles de controlar.
Según el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP), 7 de cada 10 incendios en el país son provocados por fallas eléctricas. No contribuyamos a esa estadística: compra siempre productos con garantía y en lugares confiables.
Revisa el catálogo de cables y alambres eléctricos y elige productos con especificaciones claras, grabado visible y procedencia confiable para una instalación segura.
Revisa el peso, color, acabado e interior del cable. Los cables de calidad son más pesados (por estar hechos de cobre puro), tienen colores vivos, acabados compactos con información en relieve y filamentos internos de cobre. Si al raspar el filamento aparece aluminio, es una señal de que el cable es falsificado.
Lo más recomendable es comprar en tiendas formales y autorizadas como Sodimac, Maestro o distribuidores certificados. Estos negocios garantizan que los productos cumplen con estándares nacionales e internacionales de calidad y seguridad.
Los cables adulterados pueden sobrecalentarse, derretir su cubierta aislante y dejar expuestos filamentos con corriente viva. Esto puede provocar cortocircuitos e incendios. Según el CGBVP, 7 de cada 10 incendios en el Perú son causados por fallas eléctricas, muchas de ellas relacionadas con el uso de productos de baja calidad.