Una buena parrillada comienza con un fuego bien encendido. Saber cómo prender la parrilla correctamente no solo garantiza una cocción perfecta, también te ahorra tiempo y evita accidentes.
Ya sea que uses carbón, briquetas o una parrilla a gas, aquí te explicamos cómo hacerlo de forma segura y eficiente.
Antes de encender el fuego, define qué tipo de parrilla usarás y cuál es el combustible recomendado. Esto influye en el sabor, el control de temperatura y el tiempo de encendido.
Ejemplo de uso: Para una reunión familiar en el jardín, una parrilla a carbón con briquetas es ideal si buscas sabor y ambiente.
Ventajas: da ese sabor ahumado tradicional.
Desventajas: toma más tiempo encender y requiere limpieza.
Combustible recomendado: carbón vegetal o briquetas.
Ventajas: se enciende rápido y es fácil de controlar.
Desventajas: no aporta sabor ahumado.
Combustible: gas propano o butano.
Antes de encender el fuego:
Limpieza: limpia la parrilla y retira cenizas o residuos anteriores.
Utensilios: ten a la mano pinzas, guantes térmicos y encendedor.
Seguridad del entorno: asegúrate de que el espacio esté ventilado y libre de materiales inflamables.
Consejo práctico: coloca la parrilla sobre una superficie firme y alejada de corrientes de aire.
Paso 1: forma una montaña con el carbón en el centro de la parrilla.
Paso 2: coloca encendedores ecológicos o papel en la base.
Paso 3: enciende el fuego y deja que el carbón se prenda poco a poco.
Paso 4: espera entre 15 y 25 minutos hasta que el carbón esté cubierto de ceniza blanca.
Paso 5: distribuye el carbón de forma uniforme o según zonas de cocción.
Tip: usa una chimenea de encendido para acelerar el proceso sin usar líquidos inflamables.
Paso 1: abre la tapa de la parrilla.
Paso 2: verifica que las válvulas estén cerradas antes de conectar el gas.
Paso 3: abre lentamente la válvula del gas.
Paso 4: enciende el quemador principal con el botón o encendedor.
Paso 5: ajusta la llama según el tipo de cocción que deseas.
Ventaja: puedes controlar la temperatura fácilmente y cocinar de forma más rápida.
Evita riesgos: nunca uses gasolina, alcohol o líquidos inflamables para prender el fuego.
Emergencias: mantén agua o arena cerca en caso de emergencia.
Protección: usa guantes térmicos y utensilios de mango largo.
Supervisión: no dejes la parrilla sin supervisión mientras esté encendida.
Ejemplo de uso: un encendedor eléctrico es seguro, rápido y evita el uso de químicos.
En tiendas especializadas puedes encontrar:
Encendido: encendedores ecológicos, eléctricos y chimeneas de encendido.
Combustibles: briquetas de larga duración y carbón vegetal.
Parrillas: a carbón, gas o eléctricas de distintos tamaños.
Accesorios: utensilios parrilleros, guantes térmicos y elementos de seguridad.
Hay opciones para todos los estilos de parrillada, espacios y niveles de experiencia, con productos funcionales, seguros y fáciles de usar.