Las termas eléctricas son una gran opción para tener agua caliente en casa, sobre todo en invierno. Aquí te explicamos sus características, cuidados y cómo ahorrar energía usando un lenguaje sencillo.
Funcionan con electricidad, por lo que el consumo se refleja en tu recibo de luz.
No necesitan instalación de gas, se pueden colocar dentro de la casa.
Mantienen el agua caliente gracias a un tanque interno.
Hay modelos para familias pequeñas, parejas o departamentos.
Hazle mantenimiento al menos una vez al año.
Nunca la conectes si el tanque está vacío.
Si ves que la válvula gotea, no la manipules, puede estar liberando presión.
Si no la usarás por un tiempo, apaga la llave termomagnética.
No la dejes prendida todo el día, eso puede aumentar tu recibo hasta S/216 al mes.
Enciéndela entre 30 minutos y 1 hora antes de bañarte y apágala después.
El agua se mantiene caliente por varias horas, así que no es necesario tenerla encendida todo el tiempo.
Depende del modelo y la capacidad. En promedio, una terma eléctrica demora entre 15 y 30 minutos en calentar el agua a temperatura adecuada.
Sí, siempre que se sigan las recomendaciones del fabricante y se instale con un sistema de protección eléctrica (llave térmica y toma a tierra).
Primero revisa que esté conectada correctamente y que el termostato esté en la temperatura adecuada. Si el problema persiste, llama a un técnico autorizado.