Si estás pensando en hacer más parrillas en casa, en la playa o en el campo, elegir la parrilla adecuada es el primer paso para disfrutar de una buena experiencia. No todas las parrillas son iguales, y cada tipo tiene ventajas según el espacio, el estilo de cocción y la frecuencia de uso. Aquí te explicamos cómo elegir la mejor opción para ti.
Antes de comprar, piensa dónde la usarás (terraza, patio, balcón, playa o campo) y qué tan seguido harás parrilladas. Con eso podrás elegir el tipo de combustible y el formato que mejor se adapte a tu rutina.
Perfectas para quienes disfrutan del sabor tradicional y el ritual de prender el fuego.
Ventajas: sabor ahumado, ideal para carnes rojas y costillas.
Desventajas: toma más tiempo encenderla y requiere limpieza frecuente.
Ejemplo de uso: una reunión familiar en el jardín un domingo por la tarde.
Consejo: busca modelos con regulador de altura para controlar mejor la cocción.
Carbón vegetal: fácil de conseguir y con buen sabor.
Briquetas: duran más y entregan calor constante.
Ideales para quienes buscan practicidad y rapidez.
Ventajas: se encienden al instante, cocción uniforme, fáciles de limpiar.
Desventajas: no generan el mismo sabor ahumado que el carbón.
Ejemplo de uso: parrilladas frecuentes en terrazas o balcones.
Tip: algunos modelos incluyen quemadores laterales para preparar salsas o acompañamientos.
Uso frecuente: si haces parrillas seguido, te ahorra tiempo.
Espacios urbanos: control de temperatura y limpieza más simple.
La mejor opción para espacios cerrados o con restricciones de humo.
Ventajas: compactas, sin humo, fáciles de usar.
Desventajas: menor potencia de cocción, requieren toma eléctrica cercana.
Ejemplo de uso: un departamento en la ciudad con balcón pequeño.
Recomendación: elige una con control de temperatura para mayor precisión.
Pensadas para llevar a donde quieras: playa, campo o camping.
Ventajas: livianas, fáciles de transportar y guardar.
Desventajas: menor capacidad de cocción.
Ejemplo de uso: un paseo de fin de semana con amigos.
Consejo práctico: prefiere modelos plegables con asas térmicas.
Pequeñas (1–3 personas): ideales para parejas o quienes viven solos.
Medianas (4–6 personas): buen equilibrio entre tamaño y funcionalidad.
Grandes (más de 6 personas): perfectas para reuniones familiares o eventos.
Tip: considera el espacio donde la vas a usar y guardar. Algunas incluyen ruedas para moverlas fácilmente.
Acero inoxidable: resistente a la corrosión, fácil de limpiar, ideal para uso frecuente.
Hierro fundido: excelente retención de calor, pero requiere más mantenimiento.
Acero esmaltado: buena opción intermedia, con buena durabilidad y estética.
Si vives en zonas húmedas o cerca del mar, elige acero inoxidable para mayor resistencia.
Tapa o campana: permite cocinar al estilo horno y conservar el calor.
Termómetro integrado: controla la temperatura sin abrir la tapa.
Rejillas adicionales: para vegetales, pan o mantener caliente la carne.
Bandejas laterales: útiles para apoyar utensilios o ingredientes.
Consejo: algunos modelos incluyen encendido eléctrico, lo que facilita mucho el uso.
Espacio disponible: mide bien tu terraza, patio o balcón.
Frecuencia de uso: si harás parrilladas seguido, invierte en una parrilla de mayor calidad.
Tipo de alimentos: si cocinas más vegetales o pescados, busca accesorios específicos como planchas o canastillas.
CARRUSEL: Parrillas y accesorios
Las más comunes son a carbón, a gas y eléctricas. Cada una tiene ventajas: el carbón da sabor tradicional, el gas es rápida y limpia, y la eléctrica es ideal para espacios pequeños.
Las parrillas eléctricas o a gas portátiles son ideales para espacios reducidos. No generan humo y son fáciles de usar.
El acero inoxidable es resistente al calor y la corrosión. También hay parrillas de hierro fundido que conservan bien el calor. Revisa las especificaciones en Sodimac.