Las parrillas son parte de nuestra cultura: celebramos cumpleaños, feriados y fines de semana con carne al carbón. Sin embargo, el uso de parrillas tradicionales puede generar humo, residuos y emisiones que afectan al medio ambiente y a la salud.
La buena noticia es que puedes seguir disfrutando de una buena parrilla sin contaminar tanto. Aquí te damos algunos consejos prácticos para lograrlo.
No todos los carbones son iguales. Algunos generan más humo y residuos que otros.
Opciones recomendadas:
Briquetas ecológicas: hechas de residuos vegetales comprimidos. Duran más y generan menos humo.
Carbón vegetal certificado: proviene de fuentes sostenibles y tiene mejor combustión.
Carbón de coco: alternativa natural, con bajo nivel de ceniza y sin químicos.
Ventaja: estos carbones producen menos chispas y mantienen una temperatura constante por más tiempo.
Evita prender el carbón con papel, plástico o líquidos inflamables, ya que liberan gases tóxicos.
Alternativas más limpias:
Encendedores de cera vegetal o viruta prensada: no contaminan y son seguros.
Encendedores eléctricos: funcionan con calor directo, sin generar humo ni residuos.
Consejo práctico: coloca el encendedor en el centro del carbón y espera unos minutos antes de distribuirlo.
Una buena ventilación mejora la combustión y reduce la emisión de humo.
Ventila la parrilla: abre los orificios de ventilación si tu parrilla los tiene.
Evita exceso de carbón: solo necesitas una capa uniforme para cocinar bien.
No avives con cartón o plástico: usa un soplador manual o eléctrico.
Tip: una parrilla con tapa ayuda a mantener el calor y reduce la necesidad de más carbón.
Cuanto más rápido cocines, menos carbón usarás y menos humo generarás.
Precalienta: calienta la parrilla antes de colocar los alimentos.
Ordena los cortes: primero los más gruesos, luego los más delgados.
Evita abrir la tapa: si tu parrilla tiene tapa, no la abras constantemente.
Ejemplo de uso: un corte de pollo marinado se cocina más rápido y con menos humo que uno congelado.
Una parrilla limpia contamina menos y dura más.
Limpieza post uso: retira la grasa y residuos después de cada uso con un cepillo metálico.
Reutiliza carbón: guarda el carbón que no se consumió por completo.
Desecha cenizas correctamente: en bolsas cerradas y nunca las tires al desagüe o al suelo.
Recomendación: usa productos desengrasantes biodegradables y guantes resistentes al calor.
En tiendas especializadas puedes encontrar una amplia variedad de productos que te ayudan a hacer parrilladas más sostenibles:
Parrillas con tapa y control de aire: ayudan a conservar el calor y reducir humo.
Encendedores eléctricos o ecológicos: sin líquidos inflamables ni gases tóxicos.
Briquetas de larga duración: más tiempo de calor con menos consumo.
Accesorios reutilizables: bandejas de acero, brochas de silicona y pinzas metálicas.
Una vez frías, puedes usarlas como fertilizante para plantas o desecharlas en bolsas selladas. No deben tirarse directamente al suelo ni al agua.
Sí, puedes usar chimeneas de encendido, termómetros para controlar la cocción sin abrir la tapa, y bandejas recolectoras de grasa para evitar que esta caiga al carbón y genere humo tóxico.
Usar ingredientes locales, evitar el desperdicio de alimentos, limpiar con productos biodegradables y reutilizar utensilios. En Sodimac puedes encontrar opciones sostenibles para cada paso.
Sí, las briquetas ecológicas suelen durar más, generan menos humo y tienen una combustión más uniforme. Son una opción más eficiente y amigable con el ambiente.